jueves, 10 de diciembre de 2009

Felicidad

La felicidad no consiste en muchas cosas poseídas, sino en el modo de gozarlas.

Mis amigos

Uno tiene siempre toda clase de amigos:

-Los fiesteros: son esos que idean cualquier motivo para celebrar.

-Los estudiosos: aquellos que descubres su corazón detrás de un montón de libros.

-Los de Messenger: los que se pasan todo el día en msn y a cualquier hora que los necesites ahí estaran.

-Los de Facebook: aquellos que te taggean por cualquier motivo, comentan fotos, tu estado y frases.

-Los bloggeros: son los que leen tus blogs aunque sean pésimos y aún así te hacen comentarios positivos.

-Los nerds: son los que vas a una fiesta con ellos y te diviertes a lo grande porque toda la noche idean cómo ligarse a una chava y jamás lo hacen.

-Los limpia mocos: aquellos que te consuelan siempre que te rompen el corazón.

-Los del café: siempre es bueno ir a hechar el chisme.

-Los de las películas: aquellos que se juntan para ver películas malísimas, simplemente con el hecho de verse.

-Los del cel: son los que te hablan sólo para ver si estás bien.

-Los de la Iglesia: aquellos que te jalan las orejas cuando no te has portado lo suficientemente bien.

-Los viajeros: los que inventan cualquier tipo de viaje sólo para divertirse.

- Los de "algo saldrá": Son los que dicen: tu caile, y algo saldrá.

-Los sinceros: su frase es "matar con la verdad que herir con la mentira".

-Los de la niñez: son esos hermanos no de sangre con los que hiciste travesuras que a pesar de los años, puedes volver a verlos y pareciera que fuera ayer.

-Los que te suben el autoestima: los que diario te hacen millones de alagos, aunque perfectamente saben que no estás de ése modo.

-Los peleados: son todos aquellos amigos que se pelearon, se separaron o se dejaron de ver, pero que gracias a ellos aprendimos el valor de la amistad.


Gracias a todos, por ser quienes son en mi vida.

Haciendo jaque mate


Aquí estoy, otra vez. Sentada en el mismo balcón donde te conocí.
¿Por qué el destino se empeño a separarnos?

Cuando te vi jamás imaginé la historia que recorreríamos. Tú me saludaste, yo sin mucho interés comencé a hablar contigo. Ahora me pregunto, ¿por qué lo hice? Supongo que si hubiera visto la historia de nosotros, no me hubiera arriesgado a regalarte mi corazón.

Hablamos por un tiempo: no recuerdo qué día, qué año, en qué lugar y en qué momento me enamore de ti.

Eras esa persona con la que podía ser feliz sin tener la necesidad de hablar para matar el tiempo. Recuerdo esas citas en el café de la esquina de la Av. Rotenford, podíamos hablar por horas y para nosotros simplemente eran segundos.

Y así, poco a poco fuiste entrando a mi vida, a mi espacio, a mi tiempo y comenzaste a cambiar todo: mis miedos los empezaste a abrazar, tus alegrías comenzaban a ser también mías. Y me comenzó a gustar el ajedrez. Qué irónico resutla hoy hacerte un jaque mate en mi vida.

Comenzamos a crecer y poco a poco nos fuimos alejando. Tu con tus intereses en el campo y yo entre libros de Filosofía. Sabía que me amabas a pesar de que te mudaste a otro pueblo y comenzabas a salir con tu futura esposa. Tus ojos me lo decían cada vez que me veías.

Siempre me pregunté por qué al marcharte de mi casa, me pedías que te diera un beso en la mejilla. ¿Acaso los amigos así debían despedirse? o tal vez era el amor que nos teníamos encerrado como un hermoso pájaro en una jaula que sólo de esa forma podía volar un poco.

Lloré. Lloré tanto que las lágrimas comenzaron a curar las cicatrices de aquellos recuerdos contigo. A veces me hacía la ilusión de que algún día regresarías y como la película de "El Diario de una pasión" plantarías un millón de flores abajo de éste balcón. Pero no, jamás lo hiciste.

¿Por qué si nos amabamos tanto no tuvimos la valentía de aferrarnos a lo que queríamos? El miedo nos mató y consumió nuestros sueños para que se convirtieran en imposibles.

¿Que no veías cuánto te amaba en mi mirada?

Entonces, me alejé de ti. Te veía caminar por la plaza con aquella muchacha de la que pretendías estar enamorado. Pero ahora, sólo te has acostumbrado a ella y por eso dices estar enamorado.

Creía que el amor existía, y era contigo. Pero no podía seguir lastimando mi corazón.
He oído tus llamadas en mi contestador. "¿cómo estas?, te hablaba a ver si estabas bien, sólo pasaba a saludarte". ¿Por qué continuabas buscandome?

Hoy sentada en éste mismo balcón decido sacarte de mi corazón. Quizás algún día vuelvas para mí, quizás no. Sin embargo yo ya no estaré aquí para ti.

Creo en el amor, y creo que cuando uno ama se arriesga y es leal a sus sentimientos. Y tú nunca tuviste ese valor.

lunes, 7 de diciembre de 2009

El circo de la mariposa


Pero te vi...


Y cambiaste mi vida, mi ritmo y mi espacio,

mi tiempo, mi historia, mis sueños y todo.

Y me agregaste risas, dos dudas, un duende,

un par de fantasmas

¡Y este amor que te tengo!

Frases

No hay nada repartido más equitativamente en el mundo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente.

-Descartes

No es perezoso sólo el que no hace nada, sino también el que pudiendo hacer algo mejor, no lo hace.

-Sócrates

Nadie cambia si no siente la necesidad de hacerlo.

-Henry Ford

Todo hombre es tonto por lo menos 5 minutos al día; la sabiduría consiste en no rebasar el límite.

-Elbert Hubbard