domingo, 31 de enero de 2010

Amor seguro


Te invito a que conozcas esta página:




Ama y ten humildad


Ayer por la noche, veía una conferencia y quisiera compartirles una frase que en verdad hizo que reflexionara:

"Ama, no como tú quieres ser amado, sino como el otro quiere ser amado".


Amar como el otro quiere ser amado, no es cumplir todos sus caprichos, se refiere al amor bueno. Al amor que demuestra compromiso, cariño y sinceridad constante.


El amor implica humildad. ¿Y qué es la humildad?


Cuando fallas, y reconoces que haz fallado, eso no es humildad: eso es decir la verdad.


Humildad se refiere a saber ceder. Una relación implica relamente ponerse en los zapatos del otro y actuar desde ahí, no desde mis zapatos y de mi yo personal individual.


Anuncios que valen la pena

No importa cuál sea la situación, el momento o las condiciones... La vida es lo mejor que puede existir.

Siempre a favor de la persona y la familia

El amor..

El amor es como una rosa: Bella y frágil.


¿Por qué bella? Porque el amor es esa energía que nos lleva a perfeccionarnos y no hay cosa más bella que la que nos ayuda a santificarnos.


¿Por qué frágil? Bueno, si tu tienes una rosa, por más hermosa que sea, si la dejas de regar y cuidar se irá marchitando con el paso del tiempo. Primero se empienza a secar y los pétalos comienzan a tener tonalidades más obscuras, después se van cayendo los pétalos, hasta que muere completamente.


Lo mismo pasa con el amor, si dejas de regarla pronto se marchitará.


¿Y qué será regar el amor?


El que ya estés comprometido con una persona (novio/a, esposo/a) no indica que esa llama del amor estará permanentemente encendida.


El amor es como una rosa porque todos los días tienes que cultivarla y cuidarla.


¿Qué es lo que pasa?


Dejamos de ver su belleza, de darle detalles, de decirle cuánto la queremos, de santificarnos con esa persona, de orar, de ser humildes y generosos, de perdonar. Y dejando todo esto de lado, poco a poco el amor comienza a tener esas tonalidades secas y obscuras de rencor, soberbia y tristeza. Y es así que empieza a caerse pétalo por pétalo...


Sin embargo, en el amor no existe Kolaloka para pegar los pétalos caídos. El amor es real, es lo más sagrado y maravilloso que tenemos. El amor es esa fuerza vital que nos lleva a crecer y a transformar.


Por eso, no dejes que se caigan los pétalos de tu noviazgo o matrimonio:


Cuídalos, riégalos, bésalos, acarícialos, sé sincero, humilde, amoroso... y este trabajo no sólo es un día a la semana, es un trabajo de día a día, segundo a segundo...


El anillo

Parte de la conferencia, del Padre Ángel.



viernes, 29 de enero de 2010

Perdón

A perdonar sólo se aprende en la vida cuando a nuestra vez hemos necesitado que nos perdonen mucho.

Jacinto Benavente


Se perdona mientras se ama.



François de la Rochefoucauld

Nick Vajicic

Sí te caes, ¡aprende a levantarte!



No queda tiempo...

Sólo tenemos una vida para realizar nuestros sueños:

- Se feliz.
- Dile lo que sientes a esa persona.
- Disfruta el clima.
- Regala una sonrisa.
- Se amable.
- Haz tus deberes.
- Disfruta de la luna.
- Escucha tu canción favorita.
- Ama.
- Aprende a perdonar.
- Perdona.
- Cree en ti.
- Haz ejercicio.
- Lee un buen libro.
- Haz un acto de caridad.
- Ve al teatro.
- Canta cuando te bañes.
- Disfruta de la compañía de tus amigos.
- Baila.
- Cuenta las estrellas.
- Imagina.
- Cambia.
- Ponte tu ropa favorita.
- Disfruta tu trabajo.
- Ayuda.
- Ora por los demás.
- Pero sobre todo, agradécele a Dios lo que eres y tienes.


El momento perfecto: este instante... ¿mañana? no sabremos si habrá un mañana.