¿Por qué nos sentimos indignos del amor de Dios, si Cristo ya murió por todos nuestros pecados?
Me encanta el pasaje de la mujer adúltera. ¡Qué distintos son los pensamientos de Dios y los de nosotros, los hombres!
Jesús perdona nuestros pecados:
"Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra".
Y reconoce la propia dignidad de cada uno de nosotros aún cuando somos pecadores:
"Jesús le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?» Ella respondió: «Nadie, Señor». Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más». (Jn 8,11)"
Jesús perdona sus pecados, aún cuando era considerada como adúltera y merecía por la ley ser apedreada. La llama Mujer, la perdona de sus pecados y dignifica su alma y le pide que no lo vuelva a hacer.
¿Se acuerdan cuando Dios escribe con su dedo las tablas de la ley en el monte Sinaí con Moisés?, pues ahora en el Nuevo Testamento, Jesús al inclinarse y escribir sobre la tierra con su dedo indica que Él es Dios asumiendo la naturaleza humana.
Te invito a no sentirte indigno del amor de Dios, acércate con oración y con actos de caridad a Él. Y cada vez que puedas, confiésate porque Él más que nadie te ama con todas las fuerzas de su corazón.
Les regalo éste video y lucha en cada momento ser la niña o el niño de sus ojos:
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