Me gusta la Navidad no por los regalos, ni por la comida. (Creo que ese siempre fue mi pleito en Navidad... La gente debería de regalar cosas menos materiales, y MÁS ESPIRITUALES... ¡ES NAVIDAD!; y ¿la comida? creo que sería genial que todas las personas en el mundo pudieran comer algo este día... hay que olvidar las cenas costosas y ser más generosos, no sólo en esta época sino durante todo el año...)
Me gusta la Navidad porque creo, que a pesar de las diferencias creencias religiosas que se practican y profesan en mi familia, es un tiempo para estar juntos.
Es imposible que, durante el año, mi familia disfuncional y yo nos sentemos un rato a convivir. Y sí es raro porque, en verdad nadie sabe ni de qué platicar. ¡Qué increíble es, que a pesar de que nos veamos tanto, sabemos tan poco del otro!
Sin embargo, creo que existe una posibilidad de crecer.
Además me gusta la Navidad porque, hace frío, aparecen las personas que durante todo el año estuvieron desaparecidos sólo para desarte felices fiestas, y además huele rico... (no tanto como cuando llueve)
Me gustan los arbolitos, las casas decoradas, los foquitos... pero lo que más me gusta es el significado del NACIMIENTO DEL NIÑO JESÚS.
Y es por esto que me gusta la Navidad:
- Por el amor (amor de verdad, que perfecciona) en el matrimonio de José y María.
- Amor total de la Virgen a Dios cuando dijo "sí".
- La ternura con la que me imagino, que nació el Niño Dios.
- El instante en que Jesús vino a abrir las puertas del cielo para que todos los que creamos en Él nos salvemos y vivamos por siempre... en su amor perfecto.
Más que nada, más que todo, ése es mi sentido de la Navidad.
¿Mi propuesta?
Deber y compromiso de:
- Disminuir el número de abortos.
- Ayudar a niños, jóvenes, matrimonios y familias a encontrar el amor que perfecciona.
¡FELIZ NAVIDAD!
María Ron
No hay comentarios:
Publicar un comentario